🎒

Qué se aprende en Educación Infantil (3 a 6 años): guía para familias

Las tres áreas del currículo oficial, lo que suele trabajarse en 3, 4 y 5 años, cómo acompañar en casa sin adelantar Primaria y cómo preparar el salto a 1.º. Basado en el Real Decreto 95/2022 y en investigación sobre los inicios de la lectura.

📖 15 min de lectura•Actualizado el 13 de octubre de 2026

1. Cómo está organizada la Educación Infantil en España

La Educación Infantil atiende a niños y niñas desde el nacimiento hasta los seis años y se divide en dos ciclos: el primero llega hasta los 3 años y el segundo va de los 3 a los 6 años. Es el segundo ciclo el que casi todas las familias tienen en mente cuando hablan de «Infantil», y se reparte en tres cursos: 1.º de Infantil (3 años), 2.º (4 años) y 3.º (5 años). El curso se nombra por la edad que el niño o la niña cumple a lo largo del año natural: los grupos se forman por año de nacimiento.

Dos datos que conviene tener claros. La Educación Infantil es voluntaria: la enseñanza obligatoria empieza en 1.º de Primaria, a los 6 años. Y el segundo ciclo (3-6 años) es gratuito, según el artículo 5 del Real Decreto 95/2022, que fija las enseñanzas mínimas de la etapa.

Infantil no es una guardería con actividades sueltas: el mismo decreto la define como una etapa educativa con identidad propia, con su propio currículo. El Estado establece las enseñanzas mínimas y cada comunidad autónoma las desarrolla con su propio decreto, y después cada colegio las concreta en su proyecto educativo. Por eso lo que se hace en 5 años en un colegio de Andalucía, Cataluña o Madrid no es idéntico, y por eso las edades de esta guía son orientativas.

2. Las tres áreas del currículo, explicadas sin jerga

En el segundo ciclo el currículo se organiza en tres áreas. No son asignaturas con su hora en el horario: el decreto pide trabajarlas de forma globalizada e integrada, a través de situaciones de aprendizaje, rutinas, juego y proyectos. Entender qué incluye cada una ayuda a ver qué hace el colegio y dónde puedes complementar en casa.

Área 1 — Crecimiento en Armonía. Es el cuerpo, las emociones y la convivencia. Incluye el control progresivo del movimiento y la coordinación, la identificación y el control de las emociones, los hábitos de vida saludable y las rutinas, y la relación con los demás. Entre sus saberes figuran la «progresiva autonomía en la realización de tareas», las rutinas como «planificación secuenciada de las acciones para resolver una tarea» y la «aceptación constructiva de los errores y las correcciones».

Área 2 — Descubrimiento y Exploración del Entorno. Es el área del pensamiento matemático y científico. Trabaja las cualidades de los objetos y las relaciones de orden, correspondencia, clasificación y comparación; los cuantificadores (muchos, pocos, más que…); la utilidad de los números en la vida cotidiana; medir; las nociones espaciales y temporales (el día y la noche, las estaciones, el calendario); la curiosidad científica con hipótesis, ensayo y error; y el cuidado del entorno natural. También incluye una primera iniciación al pensamiento computacional: programar secuencias de acciones o instrucciones, con juegos analógicos o digitales.

Área 3 — Comunicación y Representación de la Realidad. Reúne los lenguajes: oral, escrito, musical, plástico, corporal y digital. El decreto concede prioridad al lenguaje oral, y esa prioridad es lo primero que debes recordar si solo vas a trabajar una cosa en casa: hablar, escuchar y leer cuentos. Aquí aparecen también la discriminación auditiva y la conciencia fonológica, la aproximación al lenguaje escrito, la educación literaria y una primera aproximación a una lengua extranjera, «especialmente en el último año».

3. Leer y escribir en Infantil: qué dice el currículo y qué hacen los colegios

Es la duda que más preocupa a las familias de 5 años, y la respuesta oficial es más tranquila de lo que se piensa. El decreto de Infantil no habla de «enseñar a leer»: habla de «aproximación al lenguaje escrito». Sus saberes básicos mencionan los usos sociales de la lectura y la escritura, los textos escritos en distintos soportes, las primeras hipótesis para interpretar y comprender los textos, la aproximación al código escrito «desde las escrituras indeterminadas» y, por separado, la discriminación auditiva y la conciencia fonológica. El decreto no prescribe ningún método de lectoescritura.

En la práctica, cada colegio decide cuándo y cómo empieza. Unos trabajan la relación letra-sonido ya en 5 años, otros esperan a 1.º de Primaria; unos usan un método fonético o silábico, otros un enfoque más global o mixto. Lo más útil que puedes hacer es preguntar a la tutora o al tutor qué método sigue el colegio, para acompañar en casa en la misma dirección y no en otra.

Qué dice la investigación sobre los inicios de la lectura. El National Early Literacy Panel (2008) analizó cientos de estudios sobre qué habilidades de los años preescolares predicen la lectura y la escritura posteriores. Entre las que mejor las predijeron figuran el conocimiento de las letras, la conciencia fonológica, la denominación rápida (de letras o números, y de objetos o colores), la escritura de letras o del propio nombre y la memoria fonológica. Conviene leerlo con matices (son predictores, no recetas que garanticen nada), pero coincide con lo que trabajan bien los colegios: letras, sonidos y nombre propio, jugando.

Leer en español es relativamente regular. En un estudio comparado de trece ortografías europeas (Seymour, Aro y Erskine, 2003), la mayoría de los niños alcanzó una lectura básica precisa al acabar el primer año de escolarización; el inglés fue la excepción más marcada y, en menor medida, el francés, el portugués y el danés. El español pertenece al grupo de ortografías «transparentes», en las que cada letra suena casi siempre igual. Escribir, en cambio, tiene sus trampas (b y v, la h, g y j), y eso se trabaja durante toda la Primaria.

Las escrituras «raras» forman parte del aprendizaje. Antes de escribir de forma convencional, los niños pasan por garabatos, series de letras inventadas y escrituras en las que cada letra representa un sonido o una sílaba. Es un proceso descrito desde hace décadas (Ferreiro y Teberosky, 1979) y no un error que haya que corregir letra a letra: un niño que escribe «ELFNT» para «elefante» está demostrando que ya entiende que las letras representan sonidos.

4. 1.º de Infantil (3 años): adaptarse al colegio

El curso de 3 años es sobre todo el de la adaptación: para muchos niños es la primera separación larga de la familia, el primer grupo grande y las primeras normas colectivas. Los aprendizajes cognitivos existen, pero van detrás de lo emocional y de la autonomía.

Lo que suele trabajarse (orientativo; cada colegio lo concreta):

  • Hablar, escuchar cuentos cortos y responder a preguntas sencillas
  • Autonomía en el aseo, en el vestido y en la comida, con ayuda cada vez menor
  • Reconocer su nombre y empezar a trazarlo, con trazos y círculos grandes
  • Contar objetos pequeños, comparar («más», «menos», «igual») y reconocer formas básicas
  • Manipular: plastilina, pegar, rasgar y, más adelante, recortar
  • Seguir rutinas y normas de clase, y poner nombre a lo que siente

Lo que no hace falta: conocer las letras o los números antes de empezar, ni leer, ni hacer fichas en casa. Si tu hijo o hija se interesa por ellos, estupendo; pero no es lo esperado.

Cómo ayudar en casa sin sobrecargar: un cuento cada día mirando las ilustraciones y comentándolas; rutinas previsibles para la mañana y la noche; juego libre y juego con las manos (plastilina, bloques, pegatinas, enhebrar piezas grandes); y dejar que se vista, se lave las manos o recoja sus juguetes aunque tarde más.

5. 2.º de Infantil (4 años): consolidar y empezar a jugar con los sonidos

A los 4 años el niño ya domina los códigos del colegio y puede dedicar más esfuerzo a aprender. Es el curso en el que el lenguaje y la cantidad avanzan más a la vista de todos.

Lo que suele trabajarse (orientativo):

  • Frases cada vez más completas y contar lo que ha hecho en orden
  • Reconocer y escribir su nombre, y conocer algunas letras, normalmente en mayúsculas
  • Primeros juegos con los sonidos: rimas, palabras que empiezan igual, dar palmas por sílaba
  • Contar colecciones, comparar cantidades y completar series sencillas de colores o formas
  • Más precisión con el lápiz: líneas, curvas, bucles, y recortar siguiendo una línea
  • Nociones espaciales (dentro, fuera, encima, debajo, cerca, lejos) y temporales (antes, después, ayer, hoy, mañana)

Cómo ayudar en casa: canciones, rimas y adivinanzas, que entrenan el oído para los sonidos sin presión; juegos de «¿qué palabra empieza por…?»; contar en situaciones reales (los platos de la mesa, los escalones, las piezas de un puzle); series con cuentas o pegatinas; y dar instrucciones de dos pasos («ve a tu cuarto y trae el peluche y un cuento»).

6. 3.º de Infantil (5 años): la antesala de 1.º de Primaria

El curso de 5 años es el que mira ya hacia Primaria. Las diferencias entre niños se notan más, y es normal: dentro de un mismo curso hay hasta doce meses de diferencia de edad, y a estas edades eso es mucho.

Lo que suele trabajarse (orientativo):

  • Conciencia fonológica: separar palabras en sílabas, encontrar el primer sonido de una palabra, reconocer rimas
  • Conocimiento de las letras y de su sonido; en muchos colegios, primeras palabras sencillas y lectura de sílabas
  • Escribir su nombre y copiar palabras y frases cortas
  • Contar y comparar cantidades, escribir los números y resolver pequeñas situaciones de añadir y quitar
  • Orientarse en el espacio y en el tiempo: calendario, días de la semana, antes y después
  • Atender a una actividad dirigida durante un rato y terminar lo que empieza

Qué señal te dice que va por buen camino: que pueda dividir en sílabas palabras cortas (pa-pel, ca-ra-co-la), que reconozca las letras fuera de su nombre y que cuente y compare colecciones pequeñas con seguridad. Si alguna de ellas está floja, bastan unos minutos de juego al día, no horas de fichas.

Cuidado con el «Primaria anticipada». Enseñar a leer en casa con un método distinto al del colegio puede generar confusión. Es mejor preparar lo que el colegio va a necesitar (sonidos, letras, nombre, números, atención) que adelantar el contenido de 1.º. Y si el colegio ya trabaja la lectoescritura en 5 años, tu papel es acompañar con calma y celebrar, no corregir cada trazo.

7. Cómo ayudar en casa: las cinco costumbres que más pesan

Leer en voz alta cada día. El metaanálisis de Bus, van IJzendoorn y Pellegrini (1995) reunió estudios sobre la lectura compartida entre familias y niños de preescolar y encontró que la frecuencia de lectura se asocia con el desarrollo del lenguaje, con los inicios de la lectoescritura y con el rendimiento lector posterior. No hace falta que sean sesiones largas: quince minutos que el niño espere con ganas valen más que media hora de obligación. Y vale volver al mismo cuento cincuenta veces.

Conversar de verdad. Preguntas abiertas («¿qué ha sido lo más divertido hoy?», «¿por qué crees que lo hizo?»), palabras variadas, escuchar hasta el final. El lenguaje oral es la prioridad que marca el propio decreto, y es la base de la comprensión lectora.

Moverse y jugar al aire libre. Las recomendaciones de la OMS de 2019 para niños de 3 y 4 años piden al menos 180 minutos al día de actividad física de cualquier intensidad, de los cuales al menos 60 de intensidad moderada a vigorosa, y entre 10 y 13 horas de sueño de buena calidad (siesta incluida). El decreto incluye entre los saberes del área 1 el control progresivo de la coordinación, el tono y el equilibrio: el juego libre también prepara el cuerpo para escribir.

Cuidar las pantallas. La misma guía de la OMS recomienda que el tiempo sedentario frente a pantallas no pase de una hora al día a los 3-4 años y añade que menos es mejor. Las aplicaciones «educativas» no sustituyen el tiempo de hablar, manipular y jugar con una persona adulta.

Dejar que haga cosas solo. Vestirse, poner la mesa, recoger, elegir entre dos opciones. La autonomía que pide el área 1 se construye con el uso diario, no con fichas, y es lo que más se agradece al llegar a Primaria.

8. Los errores más habituales (y cómo evitarlos)

8.1 — Empeñarse en que lea antes de tiempo. Hay niños que leen solos a los 4 o 5 años, y si es tu caso hay que acompañarlos. Pero forzar la lectura formal cuando el niño no la pide no tiene ventaja demostrada y puede restarle ganas. En un estudio con niños de Nueva Zelanda (Suggate, Schaughency y Reese, 2013), los que empezaron la instrucción formal a los 5 años y los que empezaron a los 7 tenían un nivel de lectura equivalente hacia los 11 años.

8.2 — Confundir contar de memoria con entender la cantidad. Recitar hasta 30 no es lo mismo que saber que 4 galletas son más que 3. Pide contar objetos reales, comparar y explicar, y desconfía de las fichas que solo piden recitar.

8.3 — Corregir cada letra. Si cada trazo recibe una corrección, el niño asocia escribir con fallar. Primero ánimo y ganas; la precisión viene con la práctica y con la madurez de la mano.

8.4 — Obligar a la letra ligada demasiado pronto. En muchos colegios se empieza por las mayúsculas y se pasa después a la minúscula, pero el momento y el tipo de letra (ligada, de imprenta) varían mucho. Pregunta en el colegio antes de decidir, para no practicar en casa un trazo distinto del que se enseña en clase.

8.5 — Compararlo con otros. Dentro de un mismo curso hay niños que han cumplido los años en enero y otros en diciembre. Ni a los 4 ni a los 5 años el ritmo de otro niño dice nada sobre el tuyo.

8.6 — Llenar la semana de fichas. Una ficha de diez minutos al día, elegida por el niño, es suficiente. Lo que más ayuda sigue siendo hablar, leer, jugar y moverse.

9. Cuándo conviene consultar y cuándo no preocuparse

Esta guía no sustituye la opinión de una profesional. Si algo te inquieta, habla primero con la tutora o el tutor (ve a los niños a diario y los compara con muchos otros) y con el pediatra. Los servicios de Atención Temprana atienden a niños de 0 a 6 años, y los colegios cuentan con equipos de orientación; el logopeda es el profesional del lenguaje.

Señales que justifican consultar:

  • A los 3 o 4 años habla muy poco, casi no se le entiende o no combina palabras
  • No sigue instrucciones sencillas o parece no oír cuando se le llama
  • Pierde habilidades que ya tenía (dejó de hablar, de escribir su nombre, de controlar esfínteres)
  • Rechaza de forma persistente y con mucho malestar cualquier actividad con lápiz o con otros niños
  • Tiene dificultades marcadas de movimiento o coordinación comparadas con su grupo

Cosas que suelen preocupar más de lo necesario:

  • No sabe leer al acabar 3.º de Infantil: el decreto de Infantil no lo pide
  • Escribe letras o números al revés: es habitual en quienes están empezando y suele resolverse con la práctica
  • Es más lento que otros niños: en Infantil no se compite
  • Aún no se ata los cordones o no abrocha botones pequeños: es una habilidad que se afianza con los años

Si la inquietud persiste, es mejor preguntar que esperar. Pedir una valoración no es etiquetar al niño: es obtener información.

10. El salto a 1.º de Primaria

El decreto de Infantil pide que el desarrollo curricular garantice «la necesaria continuidad» entre Infantil y Primaria. Aun así, 1.º de Primaria trae cambios que conviene conocer.

  • La lectoescritura pasa a ser contenido formal, dentro del área de Lengua Castellana y Literatura (y de la lengua cooficial, donde la hay)
  • Las matemáticas pasan a ser un área propia. En el primer ciclo de Primaria (1.º y 2.º) el currículo estatal trabaja el sentido numérico con números naturales hasta el 999, la suma y la resta y las estrategias de cálculo mental
  • Jornadas que suelen exigir más trabajo sentado y más atención sostenida
  • Más trabajo individual en el cuaderno

Una comprobación orientativa al final de 3.º de Infantil. No son requisitos del currículo, sino señales de que el niño llega con una buena base:

  • Reconoce y nombra letras, no solo las de su nombre
  • Separa en sílabas palabras cortas
  • Escribe su nombre y copia palabras sencillas
  • Cuenta y compara colecciones pequeñas y reconoce los números del 0 al 9
  • Se orienta con nociones como dentro, fuera, arriba, abajo, antes y después
  • Mantiene la atención diez o quince minutos en una actividad dirigida
  • Se viste, recoge su material y pide ayuda cuando la necesita

Si el verano antes de 1.º quieres reforzar algo, elige lo que le falte de esa lista y dedícale diez minutos al día de juego. No hace falta más.

Fuentes consultadas

  • Real Decreto 95/2022, de 1 de febrero, por el que se establece la ordenación y las enseñanzas mínimas de la Educación Infantil (BOE, 2 de febrero de 2022): etapa y ciclos, carácter voluntario, gratuidad del segundo ciclo, áreas y saberes básicos.
  • Real Decreto 157/2022, de 1 de marzo, por el que se establece la ordenación y las enseñanzas mínimas de la Educación Primaria (BOE, 2 de marzo de 2022): saberes básicos de Matemáticas del primer ciclo.
  • National Early Literacy Panel (2008). Developing Early Literacy: Report of the National Early Literacy Panel. National Institute for Literacy.
  • Seymour, P. H. K., Aro, M. y Erskine, J. M. (2003). Foundation literacy acquisition in European orthographies. British Journal of Psychology, 94(2), 143-174.
  • Bus, A. G., van IJzendoorn, M. H. y Pellegrini, A. D. (1995). Joint book reading makes for success in learning to read: a meta-analysis on intergenerational transmission of literacy. Review of Educational Research, 65(1), 1-21.
  • Suggate, S. P., Schaughency, E. A. y Reese, E. (2013). Children learning to read later catch up to children reading earlier. Early Childhood Research Quarterly, 28(1), 33-48.
  • Ferreiro, E. y Teberosky, A. (1979). Los sistemas de escritura en el desarrollo del niño. Siglo XXI.
  • Organización Mundial de la Salud (2019). Directrices sobre actividad física, comportamiento sedentario y sueño para menores de 5 años.

Preguntas frecuentes

+¿Es obligatoria la Educación Infantil en España?

No. La Educación Infantil es voluntaria. La enseñanza obligatoria empieza en 1.º de Primaria, a los 6 años. El segundo ciclo de Infantil (3 a 6 años) es gratuito, según el Real Decreto 95/2022.

+¿A qué edad empieza el segundo ciclo de Infantil?

A los 3 años. Se organiza en tres cursos: 1.º de Infantil (3 años), 2.º (4 años) y 3.º (5 años). Los grupos se forman por año de nacimiento, de modo que el niño cumple esa edad a lo largo del año natural.

+¿Mi hijo debe saber leer al terminar Infantil?

No. El decreto de Infantil habla de «aproximación al lenguaje escrito», no de enseñar a leer, y no prescribe ningún método. La lectoescritura formal se consolida en 1.º de Primaria. Muchos niños reconocen letras y palabras sencillas al acabar 3.º de Infantil, y otros no, y ambos casos son normales.

+¿Qué método de lectoescritura sigue el colegio?

Lo decide cada colegio. Pregúntaselo a la tutora o al tutor (fonético, silábico, global o mixto) para que lo que hagas en casa vaya en la misma dirección.

+¿Mi hijo escribe letras o números al revés. ¿Es normal?

Es habitual en niños que están empezando a escribir y suele resolverse con la práctica y la maduración. Conviene consultar si persiste con claridad pasado un tiempo en Primaria o si va acompañado de otras dificultades.

+¿Qué tipo de letra debe usar, mayúscula o minúscula?

Depende del colegio. En muchos se empieza por las mayúsculas y después se pasa a la minúscula, ligada o de imprenta, pero el momento y el tipo de letra varían. Pregunta en el colegio para practicar en casa el mismo trazo.

+¿Cuánto tiempo de pantalla es razonable a los 3-5 años?

La OMS (2019) recomienda para niños de 3 y 4 años no más de una hora al día de tiempo sedentario frente a pantallas, y añade que menos es mejor. Es preferible elegir contenidos concretos y verlos con una persona adulta.

+¿Sirve hacer fichas en casa?

Pueden ayudar si son cortas (diez minutos), las elige el niño y no sustituyen la conversación, los cuentos, el juego y el movimiento. No hace falta hacerlas todos los días.

+¿Cuándo debo consultar por el lenguaje o el desarrollo?

Si a los 3 o 4 años casi no habla o no se le entiende, si no sigue instrucciones sencillas, si pierde habilidades que ya tenía o si algo te inquieta de forma persistente. Habla con la tutora o el tutor y con el pediatra; los servicios de Atención Temprana atienden a niños de 0 a 6 años.

+¿Cómo preparo a mi hijo en verano para 1.º de Primaria?

Con poco: un cuento cada día, jugar con sílabas y sonidos, trazar su nombre, contar y comparar objetos de casa y mantener rutinas. Elige lo que le falte entre las señales de la guía y dedícale diez minutos al día, como juego.

¿Te ha servido? Compártelo con otros padres